La Torre de Fornells es una de las muchas torres de defensa que rodean la costa de Menorca, construida en el 1801/1802 bajo la dominación inglesa.

Tiene la finalidad de impedir el desembarco de barcos enemigos y proteger el Castillo de San Antonio.


Torre de Fornells


Está construida con pared seca y arenisca. Consta de cuatro niveles:

– Una cisterna excavada en el subsuelo impermeabilizada con mortero.
– Una planta baja donde se almacenaban las armas, munición y alimentos.
– La primera planta donde se alojaba la guarnición.
– La planta superior, que era la plataforma de la artillería, con el objetivo de defenderse de los barcos enemigos.

Al igual que en todas las torres defensivas de Menorca, desde la Torre de Fornells se pueden divisar otras dos torres. Este sistema estaba diseñado para poder comunicarse entre ellas.

Restauración y visitas:

Hasta principios del los 90 la torre era de propiedad particular y se encontraba en un mal estado. En el año 1994 el Ayuntamiento de Mercadal la compró, para dos años más tarde cederla al Consell Insular de Menorca por un periodo de 30 años con la condición de asumir las obras de rehabilitación y gestionar el museo proyectado.

Así pues, en 1996 el arquitecto Javier Soto Jiménez hace un proyecto inicial, BBCR redacta el proyecto de musealización y el ingeniero Bartolomé Martí Vidal hace el proyecto de electrificación de la construcción.

La dirección de la obra corrió a cargo del arquitecto Santiago de Udaeta Font y el arquitecto técnico Francisco García Arbós. Las obras finalizaron en el año 2000, desde entonces la torre es un museo que se puede visitar.

La planta baja era un espacio dedicado a diferentes tipos de almacenes: el de pólvora, el de armas y munición y el de víveres.

Desde esta planta hasta la planta superior, había una apertura por donde subían la munición de manera rápida con un sistema de poleas.

En la primera planta encontramos la sala del oficial, el lugar de alojamiento de la guarnición y el brocal o lugar, que permite proveerse de agua, y la zona del fuego.

A la vez, encontramos la puerta de entrada, a la cual se accedía mediante una escalera de madera y que se podía sacar en caso de ataque.

A la planta superior se accede por una escalera de caracol desde la primera planta y es el lugar de la plataforma artillera donde se instalaba, al menos, un cañón, protegido por un parapeto muy grueso que rodeaba toda la plataforma.

En el parapeto había un pequeño horno de bala roja donde se calentaban los proyectiles que se disparaban a los barcos para incendiarlos.

El matacán es un parapeto cubierto en voladizo sostenido por ménsulas.

Entre las ménsulas quedan unas aperturas que servían para defender, en vertical, el acceso por la puerta de entrada del enemigo.

 

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